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En muchos momentos de mi vida he convivido con la soledad, es algo innato a la fobia social por sus características y no es algo fácil. Sí es cierto que aprendes a convivir con ella y te vuelves adicto, pero tiene efectos contraproducentes ya que nos va a hacer perder habilidades sociales, oportunidades, perderemos fluidez a la hora de interactuar y eso provocará en nosotros un sentimiento que minará nuestra autoestima.

Es cierto que la soledad es puede ser buena compañera y hay que saber apreciarla. Nos ayuda a analizarnos a nosotros mismos pero probablemente si eres una persona introvertida estarás cansado de hacer introspección. El exceso daña por lo que la soledad no puede convertirse en un modo de vida (o al menos no debería, somos libres de tomar decisiones aunque éstas sean contraproducentes).

Como la soledad no es una enfermedad, si no un hábito que adquirimos y que se instala en nosotros, te quiero decir que es posible superarla, o al menos, volver a tener una mínima vida social, por una buena salud mental que no nos haga encerrarnos en nosotros mismos en un círculo vicioso sin tener en cuenta el exterior. Es importante conocer los puntos de vista de los demás aunque no tengamos porqué acogernos a ellos.

Te traigo este artículo para que descubras 5 consejos que yo he ido siguiendo para poder aprender a superar la soledad. Si a mí me ha funcionado a ti te va a funcionar también. Al final del post te darás cuenta de que si quieres, no es tan difícil abandonar la soledad.

...continúa leyendo "5 consejos con los que aprendí a superar la soledad"

Jesús es una persona a la que le cuesta expresarse o hablar en público y que mantiene bajo un enorme muro todos sus pensamientos. Él sufre mucho por ello y tiene muchos problemas a la hora de mantener una actitud asertiva. Siempre se pregunta por qué tiene tantas dificultades para defender su postura cuando aparentemente es muy sencillo para los demás. Él quiere saber si es un rasgo de su personalidad (la timidez) o puede ser algo más grave como un trastorno de ansiedad social.

Hoy explicaré cuales son, a grandes rasgos, las diferencias más evidentes entre la fobia social y la timidez. Te recomiendo que leas un artículo que publiqué hace unas semanas donde explico con todo detalle qué es la fobia social y sus síntomas.

...continúa leyendo "¿Qué diferencias hay entre la fobia social y la timidez?"

1. Tratamiento psiquiátrico en casos graves

Si la fobia social empeora con el tiempo y se vuelve grave es importante realizar junto a tu médico, psiquiatra o psicólogo un análisis de lo que está ocurriendo y abordar las posibles soluciones con los diferentes tratamientos disponibles. El tratamiento farmacológico suele ser efectivo si va a acompañada de una buena terapia. Las pastillas por si solas no solucionan el problema pero mejoran los peores síntomas. Si te encuentras en esta situación acude a tu médico y cuéntale lo que te ocurre antes de que los síntomas empeoren.

2. Enfócate en el exterior

Uno de los síntomas de la fobia social es que quienes la sufren se centran en sí mismos, obsesionándose con ser juzgados por los demás cuando esto nunca sucede o al menos no tanto como se lo imagina la persona afectada. El enfoque está en ellos siempre, y cuando más se centran en sí mismos menos atención prestan al exterior perdiéndose detalles importantes para la interacción. Es un círculo vicioso. Es importante no cerrarse en uno mismo, no pensar en cada paso que estás dando ni en cómo va a reaccionar la otra persona, enfócate en el exterior e intenta distraerte con algo para dejar de enfocarte en ti mismo. Con el tiempo no te sentirás tan agobiado y tu mente pensará con más claridad, la gente lo notará y te notará más tranquilo y fluido.

3. Vital: autoestima

Es fundamental trabajar la autoestima. Está claro que si no nos aceptamos nosotros mismos no podremos vivir en paz ni desarrollarnos como deseamos. Seguiremos creciendo con esos pensamientos negativos que irán minando nuestro ser alejándonos de todo nuestro potencial. Tienes que ser consciente de tu enorme potencial, eres tan válido como cualquier otra persona y puedes conseguir lo que deseas, la fobia social no te ha quitado capacidades mentales, la inteligencia no está afectada.

Con una buena autoestima no nos preocupamos por las opiniones de los demás, o al menos no les damos tanta importancia, podemos aceptar mejor las críticas y alejarnos de situaciones tóxicas. La autoestima es el pilar básico, nos recuerda quiénes somos y nuestros principios.

4. Huir no es buena idea aunque lo parezca

No podemos huir siempre de las situaciones que nos provocan esa angustia porque con el tiempo te darás cuenta de que esas situaciones se repetirán de forma cíclica, de una manera u otra siempre acabas experimentando de nuevo esas situaciones y eso malgasta oportunidades. Poco a poco tienes que aprender a exponerte a estas situaciones, a saber que no todo es blanco y negro, que hay matices y dejar ese pensamiento tan extremista. A todos nos han dado ganas de huir de nuestro empleo o de la universidad y no volver más pero las consecuencias serían tantas que no nos compensaría a medio plazo.

Realmente todos tenemos nuestra propia lucha y lo más importante es aprender a no desviarse del camino aunque podemos permitirnos perdernos de vez en cuando, es bueno saber volver y no dejarnos llevar por la fobia.

¿Has sufrido las consecuencias de la fobia social? ¿Has podido superarlo o mejorar los síntomas? Me gustaría leer tu historia. Si quieres puedes compartirla con nosotros en los comentarios.