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Jesús es una persona a la que le cuesta expresarse o hablar en público y que mantiene bajo un enorme muro todos sus pensamientos. Él sufre mucho por ello y tiene muchos problemas a la hora de mantener una actitud asertiva. Siempre se pregunta por qué tiene tantas dificultades para defender su postura cuando aparentemente es muy sencillo para los demás. Él quiere saber si es un rasgo de su personalidad (la timidez) o puede ser algo más grave como un trastorno de ansiedad social.

Hoy explicaré cuales son, a grandes rasgos, las diferencias más evidentes entre la fobia social y la timidez. Te recomiendo que leas un artículo que publiqué hace unas semanas donde explico con todo detalle qué es la fobia social y sus síntomas.

...continúa leyendo "¿Qué diferencias hay entre la fobia social y la timidez?"

1. Tratamiento psiquiátrico en casos graves

Si la fobia social empeora con el tiempo y se vuelve grave es importante realizar junto a tu médico, psiquiatra o psicólogo un análisis de lo que está ocurriendo y abordar las posibles soluciones con los diferentes tratamientos disponibles. El tratamiento farmacológico suele ser efectivo si va a acompañada de una buena terapia. Las pastillas por si solas no solucionan el problema pero mejoran los peores síntomas. Si te encuentras en esta situación acude a tu médico y cuéntale lo que te ocurre antes de que los síntomas empeoren.

2. Enfócate en el exterior

Uno de los síntomas de la fobia social es que quienes la sufren se centran en sí mismos, obsesionándose con ser juzgados por los demás cuando esto nunca sucede o al menos no tanto como se lo imagina la persona afectada. El enfoque está en ellos siempre, y cuando más se centran en sí mismos menos atención prestan al exterior perdiéndose detalles importantes para la interacción. Es un círculo vicioso. Es importante no cerrarse en uno mismo, no pensar en cada paso que estás dando ni en cómo va a reaccionar la otra persona, enfócate en el exterior e intenta distraerte con algo para dejar de enfocarte en ti mismo. Con el tiempo no te sentirás tan agobiado y tu mente pensará con más claridad, la gente lo notará y te notará más tranquilo y fluido.

3. Vital: autoestima

Es fundamental trabajar la autoestima. Está claro que si no nos aceptamos nosotros mismos no podremos vivir en paz ni desarrollarnos como deseamos. Seguiremos creciendo con esos pensamientos negativos que irán minando nuestro ser alejándonos de todo nuestro potencial. Tienes que ser consciente de tu enorme potencial, eres tan válido como cualquier otra persona y puedes conseguir lo que deseas, la fobia social no te ha quitado capacidades mentales, la inteligencia no está afectada.

Con una buena autoestima no nos preocupamos por las opiniones de los demás, o al menos no les damos tanta importancia, podemos aceptar mejor las críticas y alejarnos de situaciones tóxicas. La autoestima es el pilar básico, nos recuerda quiénes somos y nuestros principios.

4. Huir no es buena idea aunque lo parezca

No podemos huir siempre de las situaciones que nos provocan esa angustia porque con el tiempo te darás cuenta de que esas situaciones se repetirán de forma cíclica, de una manera u otra siempre acabas experimentando de nuevo esas situaciones y eso malgasta oportunidades. Poco a poco tienes que aprender a exponerte a estas situaciones, a saber que no todo es blanco y negro, que hay matices y dejar ese pensamiento tan extremista. A todos nos han dado ganas de huir de nuestro empleo o de la universidad y no volver más pero las consecuencias serían tantas que no nos compensaría a medio plazo.

Realmente todos tenemos nuestra propia lucha y lo más importante es aprender a no desviarse del camino aunque podemos permitirnos perdernos de vez en cuando, es bueno saber volver y no dejarnos llevar por la fobia.

¿Has sufrido las consecuencias de la fobia social? ¿Has podido superarlo o mejorar los síntomas? Me gustaría leer tu historia. Si quieres puedes compartirla con nosotros en los comentarios.

 

Todos hemos sentido en alguna ocasión esa sensación de inseguridad a la hora de interactuar con nuestro entorno pero si estás aquí lo más probable es que este tipo de ansiedad esté afectando a tu vida diaria.

¿Sientes ansiedad al llegar al trabajo? ¿Sientes vergüenza cuando tienes que relacionarte con tus compañeros, cuando tienes que pedir ayuda a un superior o cuando tienes que responder el teléfono? Ya sea en el ámbito personal, laboral o académico, el trastorno de ansiedad social (o fobia social) puede llegar a afectar de una forma muy grave e incapacitante a nuestra vida pero es posible controlar los síntomas y poder hacer una vida normal.

...continúa leyendo "Qué es la fobia social y qué sintomas tiene"