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¿Qué diferencias hay entre la fobia social y la timidez?

AnsiedadSocial.es

Jesús es una persona a la que le cuesta expresarse o hablar en público y que mantiene bajo un enorme muro todos sus pensamientos. Él sufre mucho por ello y tiene muchos problemas a la hora de mantener una actitud asertiva. Siempre se pregunta por qué tiene tantas dificultades para defender su postura cuando aparentemente es muy sencillo para los demás. Él quiere saber si es un rasgo de su personalidad (la timidez) o puede ser algo más grave como un trastorno de ansiedad social.

Hoy explicaré cuales son, a grandes rasgos, las diferencias más evidentes entre la fobia social y la timidez. Te recomiendo que leas un artículo que publiqué hace unas semanas donde explico con todo detalle qué es la fobia social y sus síntomas.

¿Qué es la timidez?

La timidez es un rasgo de la personalidad en el que la persona que lo posee tiene dificultades para expresarse en público y relacionarse con los demás, algo que les supone un esfuerzo y genera una ansiedad moderada.

Suelen ser por norma general personas calladas pero no porque no se consideren interesantes, tengan una bajísima autoestima (aunque tampoco sobra) o no sepan qué decir si no por la posibilidad de ser juzgados y por la inseguridad.

Puede que las críticas le afecten más que a una persona sin timidez pero no le son un impedimento para vivir una vida relativamente normal y estable, con alguna carencia por el rasgo que posee pero no llega a ser patológico, no sienten que su vida se haya paralizado por esta manera de ser. La timidez no es buena ni mala, es simplemente un rasgo más de nuestra persona, igual que podemos tener los ojos azules.

Trastorno de ansiedad social

La fobia social o trastorno de ansiedad social es un trastorno de ansiedad en el que el la persona que lo sufre tiene un miedo irracional e incontrolable a exponerse a situaciones sociales o a interactuar con los demás, debido al pánico a ser juzgados o realizar alguna actuación que les ponga en ridículo. La ansiedad cambia la percepción de los pensamientos, de la propia autoestima y de nuestro entorno. Puede ser un trastorno muy incapacitante y puede impedir llevar una vida normal. Puede llevar también a la exclusión social por lo que si crees que puedes sufrir este trastorno deberías acudir a tu médico. Suele haber diferencias claras entre la fobia social y la timidez.

Diferencias entre fobia social y timidez

Muchas veces se confunden los conceptos de fobia social, timidez e incluso introversión por lo parecidos que pueden ser algunos de sus síntomas. Comparten un núcleo pero tienen diferencias. Se puede desarrollar fobia social si en la infancia o adolescencia eras una persona tímida pero esto no tiene porqué ser así siempre ni mucho menos.

Evitar o no la interacción con los demás

Quiero reiterar de nuevo que la timidez es un rasgo de la personalidad que debería mantenerse estable a lo largo de la vida aunque pueda aumentar o disminuir su intensidad  según las experiencias que tengamos. Puede producir limitaciones pero no es algo patológico ni afecta al día a día de la persona.

La fobia social puede provocar un miedo atroz al afectado por el elevado nivel de ansiedad y miedo que genera pensar en cualquier interacción. El trastorno puede ir encerrando a la persona en si misma si no se trata y ser incapaz de realizar las tareas más básicas como responder una llamada, enviar un mensaje o hacer una gestión personal.

Su cuerpo puede reaccionar con síntomas muy desagradables y a su vez eso les retroaliementa en el trastorno. Provoca mucha angustia al que lo sufre y es necesaria intervención psicológica y en algunos casos, medicación. Existen tratamientos, sobretodo cognitivo conductuales que han demostrado ser efectivos a la hora de luchar contra la fobia social.

El miedo no tiene la misma intensidad

Mientras que el miedo que nos provoca la timidez puede parecerse al de la fobia, esta, sin duda, es de mucha menor intensidad y no anticipatoria. La persona con fobia social sufre unos síntomas tanto físicos como psicológicos tan intensos que le provoca una sensación de pérdida de control por lo que se puede aislar de la sociedad para no tener que sentir esas emociones tan intensas y exageradas que le impide interactuar.

El afectado sabe que es la fobia es irracional pero su cuerpo y mente reacciona de una manera distinta. Es una alarma que se activa en cualquier situación, aunque no exista peligro real.

Síntomas psicosomáticos

Una persona tímida puede tener síntomas físicos que delaten su timidez, como pueden ser sonrojarse, sudar en exceso, molestias estomacales y un leve temblor pero eso no causa grandes alteraciones en la persona y puede controlar los síntomas.

En el caso de la fobia social pueden llegarse a experimentarse unos síntomas muy intensos y desagradables como pueden ser taquicardias, dificultades para respirar, dolor en el pecho (pinchazos en el corazón, como se suele decir) y crisis de ansiedad severas no solo cuando se enfrenta a la situacion si no que también pueden aparecer por la ansiedad anticipatoria. Hay una ámplia variedad de síntomas físicos que afectan a las personas con este trastorno.

Su influencia en la vida diaria

Por último, aunque la persona tímida sufre ciertas limitaciones por su rasgo de personalidad, esto no le impide realizar las actividades básicas de interacción social como ir a trabajar, estudiar o salir con amigos aunque sí que les suponga un esfuerzo. Una persona tímida no evita continuamente a los demás, cambia de calle por ver a un conocido o espera a salir con tal de no encontrarse con alguien.

La persona con fobia ve toda su vida afectada por el trastorno y con el tiempo puede perder muchas oportunidades, le cuesta muchísimo mantener un empleo, estudiar o concentrarse por sentirse incapaz de luchar contra los síntomas. Si no se trata a tiempo puede llevarnos por un camino muy amargo.

Estas son las diferencias más importantes entre la fobia social y la timidez. Recuerda que la timidez NO es un trastorno ni tiene porqué ser un problema mientras no influya negativamente en tu vida. Como siempre recomiendo, si crees que sufres algo más grave acude siempre a tu médico ya que esto es simplemente una orientación y no sustituye ningún diagnóstico.

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