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5 consejos con los que aprendí a superar la soledad

AnsiedadSocial.es

En muchos momentos de mi vida he convivido con la soledad, es algo innato a la fobia social por sus características y no es algo fácil. Sí es cierto que aprendes a convivir con ella y te vuelves adicto, pero tiene efectos contraproducentes ya que nos va a hacer perder habilidades sociales, oportunidades, perderemos fluidez a la hora de interactuar y eso provocará en nosotros un sentimiento que minará nuestra autoestima.

Es cierto que la soledad es puede ser buena compañera y hay que saber apreciarla. Nos ayuda a analizarnos a nosotros mismos pero probablemente si eres una persona introvertida estarás cansado de hacer introspección. El exceso daña por lo que la soledad no puede convertirse en un modo de vida (o al menos no debería, somos libres de tomar decisiones aunque éstas sean contraproducentes).

Como la soledad no es una enfermedad, si no un hábito que adquirimos y que se instala en nosotros, te quiero decir que es posible superarla, o al menos, volver a tener una mínima vida social, por una buena salud mental que no nos haga encerrarnos en nosotros mismos en un círculo vicioso sin tener en cuenta el exterior. Es importante conocer los puntos de vista de los demás aunque no tengamos porqué acogernos a ellos.

Te traigo este artículo para que descubras 5 consejos que yo he ido siguiendo para poder aprender a superar la soledad. Si a mí me ha funcionado a ti te va a funcionar también. Al final del post te darás cuenta de que si quieres, no es tan difícil abandonar la soledad.

¿Cómo superé la soledad? Aquí te dejo mis 5 consejos.

1. ¿Qué causa esa soledad?

Lo primero que hice en su momento es pararme a pensar qué era lo que estaba provocando que cada vez quisiera estar más aislado, que no quisiera ver a nadie. Había una causa pero no la había analizado. Siempre me gustó estar solo, soy introvertido, pero ya había pasado el límite de lo normal. Eran días de aislamiento sin motivo aparente... pero sí lo había.

Antes de buscar soluciones a tus problemas sabes que antes tienes que saber cuál es el problema. Lógico, ¿verdad?

Identifica las razones que provocan la soledad. Vale, tienes fobia social y eso te dificulta llevar una vida normal. No tienes pareja y quieres encontrarla. Tu vida laboral te quita las ganas de hacer nada más fuera del horario. Te entiendo porque a mí me pasa igual, pero no podemos dejarnos arrastrar por las adversidades. Busca, analiza las razones, haz instrospección.

2. Sincérate y comparte ese sentimiento

Es muy recomendable cuando nos hemos encerrado en nosotros mismos durante mucho tiempo, salir de ahí y hablar con una persona de confianza, con ese amigo que hace tiempo que no ves. Si es un buen amigo no te juzgará por lo que es muy sano para la mente que compartas tus miedos, tus sentimientos. Necesitamos expresar lo que sentimos aunque no tenga porqué ser algo que haya que hacer con frecuencia, sí es recomendable hacerlo de vez en cuando. Hablar con un buen amigo o amiga puede devolvernos cierta perspectiva de las cosas.

3. Simplemente camina

Todos sabemos que para un bienestar personal óptimo hay que tener una buena salud tanto física como mental. Si no sales mucho de casa tu cuerpo notará ese maltrato, serás una persona inactiva y cualquier esfuerzo físico te cansará, es decir, tu salud empeora. Lo mismo ocurre si aislas tu mente del exterior o de la gente, pierdes cierta perspectiva de las cosas y tus pensamientos se amontonan sin un objetivo claro. Puedes sentir que te estás volviendo loco de la ansiedad que puede provocar el aislamiento.

Sal a caminar un rato, aunque sean 20 minutos. Solo eso sirve para despejar un poco la mente. Esto generará endorfinas que te ayudarán a sobrellevar mejor la soledad, sea autoimpuesta o involuntaria.

4. ¿Y si hago un viaje solo?

Parece una contradicción pero no tiene porqué serlo. En nuestro entorno nos sentimos muy limitados por lo que puedan pensar de nosotros, sobretodo si sufres fobia social. Hay muchas cosas que te gustaría hacer pero no te atreves por lo que puedan decir tus conocidos. Plantéate salir de tu zona de confort, haz una escapada a otra ciudad, otro país y aprende de ello.

El hablar con personas desconocidas cuando necesitamos algo en otro lugar nos estimula y nos da experiencia, puede hacernos conocer personas que jamás hubiéramos conocido viajando con alguien. Cuando una persona viaja sola suele ser bien tratada por lo que no tengas miedo y anímate, no es ninguna locura y si te gusta no será la última vez que lo hagas. Puedes abrir un mundo de posibilidades y puede ser más satisfactorio que viajar en compañía.

5. Si te gustan los animales...

Todos sabemos los beneficios para la salud mental que nos proporciona el dar nuestro cariño y amor a un perro (o gato, aquel que los prefiera). Nos pueden dar mucha vida, nos obligan a tener que estar pendiente de ellos, de su cuidado, de tener que pasearlo varias veces al día durante toda su vida, a tener que acudir al veterinario para sus revisiones o cuando le pueda surgir un problema. Ellos nos regalan toda su lealtad y amor incondicional hacia nosotros, se puede formar un lazo entre dueño y mascota muy especial. Es el amigo más fiel que tiene el hombre y nos puede ayudar en nuestros momentos más solitarios.

El simple hecho de tener que pasearlo diariamente hará que tengas que hablar alguna vez con otros dueños de perros que pueda haber en la zona y eso es algo positivo, estarás interactuando con alguien mientras estás dando un paseo con tu perro. ¿No es una buena forma de olvidarnos durante un rato de la soledad?

Estos han sido los cinco consejos que yo seguí para luchar contra la soledad, si te han gustado y quieres leer más consejos deja un comentario. También te animo a que compartas este post en tus redes sociales para todos aquellos que puedan tener problemas de soledad.

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