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5 consejos para aprender a controlar la fobia social

AnsiedadSocial.es

La fobia social es un trastorno de ansiedadque provoca un miedo irracional a cualquier interacción social por temor al juicio de los demás. El primer paso es asumir que tenemos un problema y que hay que tratarlo a tiempo. Las personas que sufren este trastorno suelen ser expertos en inventarse excusas para no tener que acudir a eventos sociales tales como cumpleaños, bodas, graduaciones, etc. por los síntomas que provocan en los afectados. Estos eventos se convierten en un infierno que provocan una ansiedad anticipatoria muy fuerte.

Aprender técnicas de relajación para poder aplicarlas en situaciones sociales es vital para poder llegar a controlar la fobia.

Si te relajas podrás centrarte en pensar en lo que vas a decir a la persona o personas que tienes delante tuya y no pensar que estás quedando en ridículo. Podrás tener una conversación normal sin sentir que todos te están mirando y juzgando. Pero... ¿cómo conseguir relajarse en este tipo de situaciones? Es complicado pero no imposible y a continuación te ofrezco cinco consejos para poder controlar la fobia social. No son todos pero iré añadiendo más en los próximos posts.

La sociedad no entiende a las personas que sufren fobia social por lo que además les acompaña un sentimiento de soledad e incomprensión tan fuerte que se sienten incapaces de pedir ayuda. La media de diagnóstico para este trastorno es de unos 8 años aproximadamente.

 

Evita la ansiedad anticipatoria

Las personas que con fobia social sienten una ansiedad anticipatoria muy fuerte. Esto es que aunque todavía falten días o semanas para que ese evento social se produzca, estas personas ya sienten esa angustia tan fuerte. Se anticipan a la situación como mecanismo de defensa. Para superar la ansiedad anticipatoria lo que tenemos que hacer es justo lo contrario. Evita por todos los medios pensar en esa fecha, bloquea esos pensamientos automáticos cuando aparezcan en tu mente. Si esa situación tiene que darse sí o sí no evitarás nada pensando en ella continuamente. Tendrás que dejar fluir tus pensamientos y bloquearlos cuando aparezcan de forma masiva. Sabes que ese evento pasará y tú habrás sobrevivido a como siempre, sin que haya ocurrido una catástrofe personal.

Aunque sientas miedo  sabes que tendrás que enfrentarte a ellas, y que de ello van a depender cosas vitales, tanto en el ámbito personal como laboral. Pero si evitas constantemente estas situaciones, será muy difícil que seas capaz de superar la fobia social. Es más comodo quedarse en la zona de confort pero a la larga te perjudicará más.

Por lo tanto, en vez de evitar eventos sociales, intenta aprender de ellos. Intenta conocer gente fuera de tu círculo habitual o en pequeñas situaciones que requieran una interacción breve, como en un supermercado o paseando a tu mascota. Verás que con el tiempo adquirirás el hábito. Incluso, aunque no participes, poco a poco te sentirás más comodo entre las personas.

La acción está en el exterior, no en tu interior

Las personas con fobia social suelen centrar su atención hacia ellos mismos, hacia sus emociones. Por eso debes intentar enfocarte hacia el exterior. Esto te ayudará a reducir la fobia. Piensa en cosas poco importantes, como la decoración exterior, las personas de tu entorno, los olores, el color de las paredes, en la música o los sonidos, etc.

“La ansiedad es la mente advirtiendo de un peligro que probablemente no exista”

Aunque te aterrorice hacerlo... pregunta.

La fobia social hace que nos preocupemos demasiado por ser juzgados por los demás. Para evitarlo sería conveniente que hicieras preguntas abiertas que requieran algo más que un o un no como respuesta y concéntrate en las respuestas de tu interlocutor, verás como la otra persona lo último que estará haciendo será juzgarte ya que está conversando exactamente igual que tú. Tu foco de atención irá desde dentro haia afuera.

Tu imaginación se equivoca casi siempre

Seguro que en muchas ocasiones tu imaginación te ha jugado malas pasadas. La mayoría de cosas a las que tememos nunca han ocurrido o es poco probable y eso se proyecta al exterior cuando estás en una interacción social. El miedo se transmite y la otra persona lo acaba notando porque tu imaginación te está traicionando. Date cuenta de que en ese momento tú eres tu peor enemigo, sabes que ese temor no se cumplirá y saldrás airoso. No le des tanta importancia a lo que pienses, en el fondo y por tu experiencia, sabes que no se va a cumplir. De nuevo tienes que poner el foco en lo importante, es decir, en la interacción y no centres toda tu atención en ti mismo.

¿Cómo quieres sentirte?

En vez de centrarte en la fobia que te produce interactuar, piensa en cómo quieres sentirte. Créete el sentimiento de confianza y seguridad, tienes la capacidad para sentirlo, siente la paz y la tranquilidad de saber que estás luchando contra tus miedos, eso te hará que puedas afrontar con más fuerza cualquier futura interacción. Eres tan válido como cualquier otra persona, nunca lo dudes. Suma y sigue.

Un consejo que a mí me funcionó en su momento es imaginarme en situaciones sociales, imaginarme a mí mismo viendo cómo transcurre el evento, cómo hablo con los demás, ya sea una simple conversación, esa exposición que te aterroriza o esa charla delante de cientos de personas. Ensaya mentalmente, como en una obra de teatro, verás que con el tiempo irás cogiendo práctica y cuando esa situación se produzca ya sabrás cómo afrontarla.

Si te ha gustado este post compártelo en tus redes sociales y ayúdanos a difundir lo que padecen las personas afectadas por este trastorno tan incomprendido a día de hoy. Si quieres más consejos sigue atento al blog... no te lo pierdas!

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